include_once("common_lab_header.php");
Excerpt for MI PAZ VIENE DEL ESPIRITU by , available in its entirety at Smashwords

84



MI paz viene del Espíritu.





















Mi paz viene del espíritu


Jesús Javier Suarez Ortega


Diagramación.

Js Editores

Impreso en Caucasia Antioquia

Taller el Tráfico

Cll 40 No. 15- 36

PBX 5249009

SJESUSJAVIER@GMAIL.COM

Caucasia Antioquia.

Jesús J. Suárez

Colombia 01 de Abril de 2013 1 Edición
















Colombia 26 de Enero de 2016 2 Edición.




PREFACIO.


EL DIOS DE PAZ, PRONTO APLASTARA SATANAS, BAJO LOS PIES DE USTEDES. Rom. 16:20. (BRV) 60

Violentas palabras para un Dios de amor, pero no fue Dios quien escribió este mensaje, fue el apóstol Pablo, inspirado por el Santo Espíritu de Dios. Toda la sagrada escritura es inspirada por Dios. 2 Tim. 3:16. No en todas ellas habla Dios, sino que la biblia es una biblioteca donde encontramos la historia del pueblo Judío y de Cristo para acá, que vivan los hombres, como dijo Diomedes, frase popular de alguna de sus canciones, y no es cierto, que cuando Cristo agonizaba, vino del occidente enjambre de errantes golondrinas a pintarle la cara, como expresó el maestro Rafael Escalona en su éxtasis poética. Lo sinceramente cierto, es que nuestro Dios Cristiano, no es un simple televidente de la novela terrenal, es el productor, director y protagonista, para que estos términos nos familiaricemos, con este libro, que de hecho es el mejor que he escrito hasta ahora. En una encuesta en Colombia el 88.2 por ciento de los colombianos ven televisión, según cifras tomadas de los estudios DANE años anteriores. Y lo que más se ve son las novelas y los reality. Así que, si este libro es interesante, es precisamente por la realidad de los hechos aquí contados; el drama, la tragedia, la comedia y otros géneros literarios, que se entrelaza descubriendo otro género "testimonio bíblico"; "Teología testimonial"; así lo llamo yo, porque son pasajes escritos de situaciones vividas, por gente que ha tenido un reality con Dios, una experiencia única con el Espíritu Santo, algo que impacta a la generación venidera dejando una enseñanza para mejorar en todas las áreas de su vida. Darle las gracias a un grupo o sector, será injusto para las miles de personas que han adquirido este libro, lo han regalado o lo tienen como parte de su tesoro literario. Este libro es como la sal para la sopa, como un balón para un partido de futbol, es un ingrediente más en el marco político de la paz.

Paz en el Espíritu, es un maravilloso estado personal que muchos evangélicos y personas de diferentes religiones experimentan, aun ateos, aseguran haber alcanzado la paz en su interior, en su entorno social o familiar. Lo cierto es que la paz, es como la espada de Espíritu, es afilada a la derecha y pulida en la izquierda. La paz es el arma contra la guerra, porque es el contrapeso del conflicto. Hay dos tipos de paz: la verdadera y la falsa; la primera, indiscutiblemente tiene su base fundamental en la Biblia, la segunda en otros escritos. La paz falsa, no cree importante los relatos bíblicos, y si los involucra lo hace tergiversando las sagradas escrituras o argumentando un aparente estado de bienestar, con técnicas de relajación, sahumerios, velas, fetiches, bebidas, amuletos, y cuantas cosas más. Filosofías de otros textos, libros o pergaminos milenarios. Que buscan la paz interior, pero lejos del verdadero Dios, es más, sus escritores se han convertido en deidades e ídolos de sus pueblos. No así, Enoc, quien antes que fuese traspuesto, tubo testimonio de haber agradado a Dios, Noé, quien ni corto ni perezoso, se puso a trabajar en el arca, cuando le anunció la venida del diluvio, se puso las pilas a terminar la magna obra, aunque en su tiempo no caía, ni una gota de agua. Hombres de fe, que aunque no buscaban protagonismo, hoy son los héroes de la historia que por un poco más de 6.000 años, se han mantenido en las páginas delgadas de la Biblia.

Shalom, como dicen los hebreos, es un estado espiritual, proyectado en lo material y en lo físico. Shalom, es una bendición, el tener una relación con Dios diariamente, una relación espiritual, es tener bendición en el amor, la salud, en el dinero y en todas las áreas de la vida. Lo que predica el horóscopo y los adivinos de los medios es la "suerte"; que cada persona consigue a través de un numerito, de unos baños, unos rezos, amuletos u otros medios, esotéricos. La paz no se consigue, bajo fundamentos, diciendo mi casa, mi carro, mi dinero, mi, mi y mis cosas. La paz interior tan buscada por esta humanidad en el licor, las drogas, el dinero, el sexo y otros deleites de mundo; la paz se consigue en un sencillo acto de fe, recibir a Jesús como salvador de tu vida, El mismo dijo: “mi paz os dejo mi paz os doy". El paso de obediencia en el bautismo de Jesús (tenía 30 años); lo llevó al poder del Espíritu, cuando en el rio Jordán, descendió el Espíritu sobre el cómo paloma y se posó sobre el ungido. Hoy recibir ese mismo Espíritu, da paz interior; Aceptar a Jesús, es abandonar todo lo que eres y todo lo que pretendes ser, en los brazos de maestro, en las manos de Jesús. Ya no vivo yo, sino que Cristo mora en mí, fueron las palabras del Apóstol Pablo, al referirse a su carácter y a su creencia religiosa, renunció a su doctrina, para adquirir un nuevo estilo de vida, renunció a la fe muerta de la letra para adoptar la fe viva del Espíritu, esto significa un nuevo nacimiento, un renacer a una creación divina, de origen celestial, Pablo vino a ser, un hijo adoptivo del Espíritu, Hijo de Dios por la preciosa sangre de Jesús, la genética de Dios, se implantó en Pablo, a partir de esta revelación. Pasó de ser un patriarca de la ley a ser un bebe en el Espíritu. Renovó su mente para darle paso a un nuevo concepto de Reino, hoy gobierno, un poder espiritual jamás experimentado por él, a través de los ritos del Judaísmo, y de la doctrina farisaica a la que pertenecía. La revelación de Jesús, camino a Damasco, lo llevo a en tender la oscuridad ideológica de la que era preso, y recibió la luz del Espíritu, cuando Ananías, un discípulo del Señor impuso sus manos sobre él, fue lleno de la luz del Espíritu Santo. Aunque no todos son apóstoles, pastores, profetas, maestros, podemos ser evangelistas, aquellas personas que dan testimonio de la verdad del evangelio, de haber alcanzado la paz de Jesucristo en sus corazones.





EL NUEVO NACIMIENTO

¿Qué significa un nuevo nacimiento?, un renacer a una creación divina, de origen celestial, cuando el Señor llegó a mi vida, deje de verlo medio desnudo en un crucifijo, lo vi sentado en gloria, a la diestra de Dios padre, dejé sentir lastima por él, a sentir misericordia por los demás, deje de guardarlo como un amuleto en mi billetera, ahora es el Rey y Señor de mi vida, y aunque los miembros de mi cuerpo, en mi mente y en mis actos, combate por la pureza y la santidad; la meta es llegar a ser un varón perfecto a la estatura de nuestro Señor; el mismo dijo:" para el que cree, todo le es posible". Nadie puede decir que ha alcanzado la plenitud de Cristo, pero él es consciente de nuestras debilidades, y diarias tentaciones. Pero él dijo: "…pero confiad, yo he vencido al mundo" Jn. 16:33. La gran diferencia es que gracias a la obediencia a Dios Padre, Jesús alcanzó total santidad y lejos del pecado, soportó cada prueba, cada tentación, negándose así mismo, dejando que el Padre actuara ciento por ciento en el. Sí Cristo se hubiera resistido a doblarse y someterse a su Padre, Jamás hubiese alcanzado para nosotros esa promesa que está en libro del profeta Isaías 53:5 "... el castigo de nuestra paz fue sobre sobre él...”. La paz del creyente fue un castigo para El, tu paz, mi paz le costó a Jesús un dolor muy grande, nuestra paz, es gracias a un solo hombre, Jesucristo. Gracias a Él, puedo decir tengo paz, pero el que se niega a recibirlo, a seguirle a adorarle, está sometido a una horrenda expectación de juicio. El castigo que El recibió, lo sufrirá el que no lo recibe. El que no le acepta, porque "no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres". En el cual haya salvación. La paz espiritual que muchos profesan es gracias a nuestro Señor Jesucristo, sin Él, nadie puede alcanzar la paz verdadera, y al igual que Él se sometió a la voluntad del Padre, así todos los que queremos la paz, tenemos que rendirnos, (ser humildes); a la ley de Dios a la palabra del Señor, (no mataras). La paz colectiva, nacional, departamental, municipal y rural; depende directamente de los estatutos bíblicos, que no deben impartirse solamente en una iglesia de pueblo. En cada empresa, en cada institución pública o privada se debe convocar a reuniones donde se imparta la sana enseñanza de la palabra de Dios, donde una sencilla oración, una preparada lectura, una jubilosa alabaza, debe realizarse cada semana por lo menos para mantener ese vínculo, espiritual con Dios. Esa relación comunitaria con el Dios de cielo, para pedir por la paz de nuestro país y de cualquiera que sufra los horrores de la guerra. Los estandartes de la paz pueden estar en el común de la gente, no necesariamente tienen que ser un "alto comisionado, Luis Carlos Restrepo"; porque estos cayeron tan bajo, al presentar "falsos desarmes", de frentes delas FARC, que nunca existieron, escándalos, que Dios perdona, pero debe quedar absorto, al oír semejantes falacias, solo le queda ejecutar su justo juicio.

La paz no la da una religión, no la da el dinero, es el Espíritu Santo, el dador de fruto de la paz, así como lo es el fruto del amor, la paz es un don de Dios, que se manifiesta en la obra del Espíritu.

Barco, Samper, Pastrana, Uribe, Santos; han intentado llegar a firmar el tratado de paz en Colombia. Para lograr la paz se necesita un nombre, Jesús; un apellido, Rey de Reyes; una ley, la del Espíritu, un pueblo, Colombia. Todos tenemos que comparecer ante el tribunal de Cristo, que bueno sería que lo hiciéramos diariamente, en el hogar, en la empresa, en el colegio, en la universidad. Qué bueno sería que llegarán al trono de su gracia, en cada sección del legislativo, en cada reunión del ejecutivo, se pronunciara la lectura de la palabra de Dios, como la que está escrita en el libro de Deuteronomio Cap. 12 verso 1 "Estos son los estatutos y decretos que cuidares de poner por obra en la tierra que Jehová el Dios de tus Padres..." y después de la lectura, orasen al creador de los cielos y de la tierra, en el nombre de su hijo amado Jesucristo, para que las leyes y normas debatidas en el congreso o en el senado, sean guiados por Espíritu Santo y no por el espíritu de las tinieblas, el enemigo de Dios que solo sabe matar, hurtar y destruir.

Gracias por vender, comprar, regalar o guardar este libro. Te aconsejo no prestarlo, porque lo puedes perder, si lo prestas quizás no te lo van a devolver, contiene " lo que nunca les habían contado y jamás le habían escrito".

PAZ, EL FIN DEL CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA.


Tenía cuarenta años cuando empecé a escribir esta historia, mi historia, que hoy hace parte de tu historia, porque no pasara un minuto de tu existencia, que no recuerdes este libro; aunque tu Consciente, lo haya olvidado, tu subconsciente, lo recordará y tu inconsciente lo guardara como parte de tu alma.

Siempre fui una persona callada, tímida, me gustaba oír en vez de hablar, desde mis primeros años en el colegio albergue infantil, hoy Alfonso Builes Correa. Cuando la rectora era la seño marce "Marcelina Romero", me caractericé por ser atento a las clases que allí se impartían, recuerdo que era uno de los que mejor calificación tenía, y siempre que me preguntaban los maestros tenía algo que contestar. Los números, eran mi principal preocupación por eso dedicaba mucho tiempo en el estudio de las tablas. Ha! aquellos años de infancia, que hermoso era todo, mi colegio, mis compañeritos, mis juguetes; como el carro rojo que mi padre hizo para mí con sus rudas manos, eso sí, con un lujo de detalles; era mi posesión más preciada, mi auto rojo, un regalo inolvidable. Quizás tú también tengas frescos aquellos recuerdos de los primeros juguetes, esos momentos tan especiales, cuando la sonrisa de una amiga, las correrías de los amigos en el divertido "congelao", el bate, la pelota, esos ratitos de esparcimiento sano, cuando también departíamos con los vecinos, momentos de paz. En planeta rica se escuchaban los cocheros vendedores de agua del pital, muy temprano en la mañanas: el agua, el a, a, gua, el agüita, era el pregón diario después del mañanero canto del gallo, también se escuchaban los vendedores ambulantes, pasar por la calle que conduce a mi casa, en el barrio Jerusalén. Siempre fui alejado de los pleitos y las contiendas, no me gustaban las peleas, aunque mi padre "el blanco", como le decían sus amigos, aficionado a las peleas profesionales por televisión, de grandes exponentes de box mundial. Como "Mano de piedra" Duran, Rocky Valdés, Mike Tyson, entre otros.

Lo que a mí me gustaba realmente era la música, oír a mi hermana Marian cantar, escuchar a mi hermano José tocar la guitarra, era para mí como un arroyo de corrientes tranquilas, sumergirme en este universo fantástico, era como transportarme hacia otro mundo, una dimensión donde las notas musicales producían melodías agradables para mí.

Influenciado por el primer equipo de sonido, empecé a escuchar los intérpretes más destacados del momento: Nino Bravo, Julio iglesias, Camilo Sesto entre otros. Aunque oír música en alto volumen como me gustaba, era para mí un deleite, pero para mí papa Jesús Suarez," el blanco" no era lo más agradable; el viejo me mandaba a bajar el volumen con un tonito "gritado" y a veces airado me mandaba apagar el aparato electrónico. Por eso pienso que; "la paz empieza donde termina nuestra propia guerra".

El respeto, es el valor que les damos a las personas, considerando su estatura, su edad, su sexo, su posición en la sociedad, es un principio de paz. Si yo hubiese entendido que a mi padre le molestaba, los altos decibeles que yo escuchaba, nunca hubiera oído música en estos términos en mi casa. Tal vez hubiera buscado un lugar apropiado para hacerlo, o quizás hubiera probado con los audífonos, para no invadir el espacio de papá. Aunque sinceramente, el viejo Jesús era un guitarrista tácito, porque de vez en cuando en la alcoba de mis padres, se escuchaban las tonadas de Pablito Flórez y su famosa "aventurera", uno que otro vallenato de moda, que papa interpretaba, pero la canción que más le gustaba mi parecer, era el huerfanito, que en diciembre escuchábamos mucho en la emisora.

Otro principio de paz es compartir, por eso este relato de mi madre, Ernelda Ortega, o la vieja Erne, Como le digo yo, tenía que lidiar con ese carácter "templao" de mi papa, soportarlo o no, era su pan de cada día y disfrutarlo por supuesto, era su aliciente. Los brazos de Jesús María, eran fuertes y su pecho musculoso, debido a su esforzada labor de carpintero; la contextura física del señor Jesús era portentosa, viril, el sueño de toda mujer contemporánea.

Mi viejo era el machoman de los 50 y 60, por ello tuvo varios hijos fuera del hogar, donde Faber y Eduardo eran los más allegados, eso sin contar con las aventuras de cantina que tuvo, desgraciadamente por causa del licor. No alcance a conocer otros hermanos, el último que conocí fue hace como 15 años, llego a la casa cuando papá aún vivía, se presentó como Álvaro, y mamá confirmo su legitimidad por las manos y los pies, imagen del viejo bastante marcadas en él. La paz está en el amor de un hogar. Mi paz era estar sentado en las piernas de la vieja Ernelda, mi mama, recuerdo como si fuera ayer, cuando tenía ese dolor de oído y mi vieja me sanaba con unas gotitas de toronjil, y unos cuantos calmantes; esto hacia que mi cuerpo se sintiera mejor.


La mejor del universo, a mi parecer es la madre que me trajo al mundo, con dolores de parto aquel 26 de Enero, al lado de la carpintera en el último cuarto de la casa, cuando una partera ayudo al niño Jechu a respirar por primera vez en Colombia, mi país; un país que duramente me enseñó a crecer entre las noticias de bombas, secuestros, enfrentamientos, narcotráfico y otros flagelos de la sociedad nacional; que hasta hoy, cerca de los acuerdos en cuba, en los albores de la paz estable y duradera, esperanzada en los diálogos de la habana; cuando el ex presidente castro, cansado de defender su política comunista, por el paso de los años, abre las puertas a la democracia, esa ley social que se impone en el mundo entero, ese aparente estado de derecho que nos da la libertad de pensar y actuar conforme a los códigos de ley establecidos por los gobiernos de turno; que cada cuatro años, nos delega deberes y nos ofrece oportunidades que en ocasiones, no pasan por las manos de los más necesitados, si no de los menos favorecidos políticos o politiqueros que despojan de los bienes de los pobres, haciendo triquiñuelas en los fondos del estado, realizando elefantes blancos, proyectos como escuelas, puentes falsos acueductos, entre otros proyectos de las alcaldías pre pagadas, por esa maquinaria que por décadas, ha "jodido" al pueblo Colombiano. Los vivarachos que como sanguijuelas extraen por medio de contratos y puestos destacados, el dinero que muchos se pierden por no estar en la rosca o por carecer de palanquita para adquirir un puesto municipal, departamental o nacional; esos que esperan ansiosamente una oportunidad para demostrar su calidad humana, su pasión por servir a la comunidad; mientras otros, por el sueldo y por cumplir un horario hacen con un notorio aire déspota su trabajo; un estresante genio porque están trabajando en el lugar equivocado como la casita roja.


Purchase this book or download sample versions for your ebook reader.
(Pages 1-8 show above.)